Ahora es Cerrar y Abrir

Ahora.
Cierro este 2018 despidiendo a Luriel.
Jalón de la tierra a la realidad, la vida es ahora.
Me pregunto nuevamente, luego de abrir mi año con la partida de María, ¿qué es para mi la vida?
Tengo muchas y ninguna respuesta, eso está muy bien.
Este año fue profundo, intenso, entre el fuego, acidez, filo y un amor que no conocía.
Se me vienen imágenes de flores.
Como los lirios blancos que salieron en mi patio en una de las depresiones de este año.
En cómo su quietud y belleza me ayudaron a contemplar qué es eso que soy.
Observo mi casa, nuestra casa, luminosa, limpia, amplia, como nuestros deseos de libertad.
La ida de Luriel me trajo de un tirón a la realidad y simboliza un cierre cíclico, una bienvenida a otra versión de mí misma.
Este año tuve que aprender a conversar con la muerte.
Mi dolor mas profundo.
Supe que la muerte de mi hermano dejó semillas de miedo.
Supe que el miedo a la muerte es miedo a la vida.
Supe que son una, inseparables.
Le canté, le ví, me enojé mucho porque me enoja no comprender con la mente, y comprendí que hay distintas formas y lenguajes que no se expresan en palabras, al menos por ahora, en estos tiempos.
Que hay otra forma de comunicarnos, creo que por eso me anoté en comunicación para el año que viene. 
Otro miedo batallado, creer en mí.
Vi a los ojos a quien me dañó tantas veces que terminé por verlo ínfimo.
¿Esa persona nos hizo tanto daño?
Y escribí mucho y tengo mucho por escribir sobre los mecanismos y programaciones que operan para que la realidad se nos muestre así.
Tuve conversaciones significativas e inesperadas, bajé de la altanería para poder conversar con mi familia, la aceptación y sensibilidad me trajeron a la casa de la sorpresa.
Me fui de donde me duele y aún estoy aprendiendo, ese camino, quizás, sea gran parte de mi paso por aquí. 
Ahora veo mas claro, le dije a mi psicóloga.
Empecé terapia luego de muchos años renegando con esa opción, pero cuando comprendí que puedo vulnerabilizarme en espacios elegidos nada malo va a pasar.
Que sé elegir, que mi intuición está sana, que no se daña, solo se deja de escuchar.
Niñita Carolina acobijada por Ariell.
La vida es ahora, vivir es hoy.
Feliz año nuevo niñeces interiores, nos amo.


Comentarios

Entradas populares